sábado, 26 de abril de 2014

Los Dos Milagros de San Juan Pablo II...

Aprueban el milagro que llevará a la canonización de Juan Pablo II

El Papa Francisco ha decretado que los beatos Juan Pablo II y Juan XXIII sean canonizados el próximo 27 de abril de 2014, según ha anunciado en la celebración del Consistorio Ordinario convocado para esta misma causa.

En el caso de Juan Pablo II, dos son los milagros reconocidos al 'Papa Viajero' por la comisión de teólogos de la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano.

El primer milagro se realizó en la persona de la monja francesa Marie Simon Pierre, que se curó de la enfermedad de Parkinson que padecía sin que los médicos pudieran comprender cómo. La monja trabajaba en una clínica de maternidad de Paris.

El 13 de mayo de 2005 Benedicto XVI anunció la dispensa especial para abrir la causa de beatificación de Juan Pablo II. "A partir del 14 de mayo había una frase que me acompañaba todo el tiempo: 'Si tú crees verás la gloria de Dios'. En medio de todo mi sufrimiento había algo que me daba fuerzas para seguir adelante y que me decía que con la fe todo es posible', explica la monja en una entrevista.

Simon Pierre destaca el 2 de junio como el día clave. El parkinson la había dejado tan deteriorada que no podía más. La monja se vio obligada a pedir a su superiora que le permitiera dejar de trabajar. No podía mantenerse en pie. Su superiora le dijo que Juan Pablo II todavía no había dicho la última palabra y le pidió que escribiera el nombre del papa en un papel. No se podía leer, era totalmente ilegible. Pero, a pesar de su denostada salud, esa misma noche despertó, entre una gran sensación de paz con ganas de volver a coger papel y boli. "Cuando iba a la capilla a rezar me di cuenta de que mi brazo se movía y no permanecía inmóvil junto al cuerpo, que se estaba balanceando. Durante la Misa supe con certeza que había sido curada". Su neurólogo constató que los síntomas habían desaparecido inexplicablemente.
El segundo milagro, en Costa Rica

El segundo milagro que llevará a los altares a Juan Pablo II tuvo lugar en Costa Rica en 2011, cuando Floribeth Mora ingresó en un hospital con un gravísimo aneurisma. Días después, el coágulo del cerebro se disolvió sin tratamiento alguno. El médico a cargo no se explica cómo ocurrió. "Por qué desapareció, pues yo nunca le he encontrado una explicación". Para su familia la recuperación fue fruto de las plegarias que le dedicaron a Juan Pablo II.

"Yo soy el testimonio de que hay un Dios grande", dijo la mujer tras conocerse que el Vaticano reconocía la intercesión de Juan Pablo II en su milagrosa curación. "Después de escuchar la voz que me decía 'levántate, no tengas miedo' no quería contarlo, porque pensaba que me iban a tratar de loca", relataba la mujer este mismo año en su primera rueda de prensa ante los periodistas de medio mundo. Mora, que asegura que "siempre he admirado a Juan Pablo II", explicó que "busqué a Dios cuando estaba enferma. Ahora que estoy bien, sigo con Dios porque si me suelto de la mano del Señor, me pierdo".

Humilde, Mora aseguró que "no soy yo la importante aquí, es el Señor Dios y estos médicos. Yo les cuento una historia maravillosa y es un honor contarla, pero es mayor el honor hablarles del Señor. Sólo Dios sabe qué planes tiene para mí. Siento que Dios se manifestó en mí en varios momentos", señaló. "El que no quiere creer en el Señor, que no crea. Y el que sí quiera creer, que crea. Hay muchos milagros, pero sólo Dios sabe por qué escogieron el mío", explicó Mora.

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